Ya es posible descargarse la edición digitalde mi traducción de Los cuentos de una mañana y El último sueño de Edmond About, de Jean Giraudoux (1882-1994). He añadido un subtítulo, Cuentos de humor y melancolía, que resume bien el contenido. Yo misma he rediseñado la portada. La ilustración de Le rêve (El sueño) del pintor naíf El Aduanero Henri Rousseau es perfecto como resumen onírico de uno de mis cuentos favoritos: «La carta».
A un precio más que razonable, se puede descargar aquí ⇒
Ya he hablado de estos relatos en post anteriores.La presentación de la edición chilena en papel(quedan algunos ejemplares, que pueden comprarse desde su web). Mientras estaba traduciendo, escribí para el Trujamán del Instituto Cervantes algunas reflexiones en torno al tipo de humor del autor de La guerra de Troya no tendrá lugar y La loca de Chaillot, entre otras, y las estrategias de traducción que pedía su estilo.
Me llamó la atención que un veinteañero acertara a combinar una observación de cariz político —la intromisión de la publicidad en los aspectos más íntimos de la vida y la tendencia a hacer espectáculo de ellos, los cambios morales que traía la incipiente revolución industrial— con un humor sin estridencias, que no pocas veces recuerda al de Charlot, un personaje que se daba a conocer precisamente en esos años.
Enlace a los artículos del Trujamán aquí ⇒
Le Rêve, 1910 – Henri Rousseau, de la serie de junglas exóticas
Hoy se ha publicado en Vasos Comunicantes mi artículo sobre lo que llamo “bibliotecas heredadas”, expresión que no hace referencia a libros tangibles solamente sino a la combinación de lecturas que acumulamos, la herencia cultural y el destilado de nuestras pasiones e ideología. Parto de mi experiencia en la traducción de un clásico para defender que mis decisiones están determinadas por mucho más que el conocimiento del autor y del idioma original.
Aquí va un fragmento:
«Además, el siglo transcurrido desde su muerte ha visto la desacralización de la figura del Gran Escritor con, entre los años ‘90 y los primeros dos mil, un característico ensañamiento en la vida privada de tótems como, pongamos, Sartre, Joyce o el mismo autor de la Recherche. Es infrecuente que el chisme vaya de la mano de un estilo literario personal y una inteligencia afilada, justamente lo que define al aristócrata francés Ghislain de Diesbach, que con viperina inteligencia retrata en su Proust (1991)[3] al escritor y a la alta sociedad de la Belle Époque con una ironía despectiva que vuelve redundante a Karl Marx. Lejos —lejísimos— de la estoica seriedad de la biografía canónica que George D. Painter publicó en dos volúmenes en los años 60, Diesbach parece decidido a vengarse del tiempo dedicado a leer los 21 volúmenes de correspondencia (edición de Philippe Kolb)[4] de Marcel, con los inevitables detalles superfluos que habrán impacientado al que buscaba pepitas de oro biográficas. Lo cierto es que esta biografía ayuda a comprender detalles o comentarios recogidos en los Pastiches, lo cual permite interpretar algunas decisiones narrativas y temáticas, liberando al traductor de la triste sensación de andar dando palos de ciego. El tono irreverente de la biografía, opuesto al de anteriores devotos biógrafos y ensayistas, podría convencer a alguien criado en pleno auge del periodismo gonzo, pero a ratos le sabe a chamusquina al bregado en la French Theory con sus agudos análisis de lenguaje y temas.»
Convocatoria para participar en el próximo taller de traducción Español ⇔ Francés, en Arles, Francia, en la Casa de los Traductores, space van gogh. De 17 al 24 de Abril 2026. Este año la propuesta gira en torno a la traducción de poesía. Tutores: Pablo Martín Sánchez, escritor y reconocido traductor (La anomalía, de Hevé Le Tellier), y Carole Fillière, especialista en literatura española contemporánea (La ciudad, de Lara Moreno)
Pinchando en la portada del enlace (arriba) se descarga el pdf con toda la información relativa al taller. La convocatoria se cierra el próximo 2 de febrero. Los candidatos españoles seleccionados están subvencionados por la organización. Animaos.
Y hoy se publica la segunda parte del artículo, que probablemente pocos leerán. Al tratar del interés del joven Pasolini por la literatura y poesía dialectales he querido llamar la atención sobre sus inteligentes intuiciones en torno a la lengua vernácula y el vínculo de su léxico con el territorio, no desde el punto de vista sentimental o nacionalista, sino de la realidad designada. A estas alturas, resulta obvio que perder los dialectos supone eliminar rastros arqueológicos del habla que la lingüística histórica echará en falta. Por otra parte, aunque Pasolini abandonó el dialecto para escribir en italiano, su trabajo de este periodo fecundó la obra de otros poetas fuera del Friuli, que encontraron en sus publicaciones y ensayos un modelo para dar a conocer su creación. Como era habitual en él, estableció alianzas a través del diálogo con poetas y teóricos de otras lenguas “vernáculas”, hoy tratadas como idiomas, como el catalán. Este mismo año, el Institut Ramon Llull ha concedido su Premio Internacional de Catalanística (!) y a la Diversidad Cultural al director de la Agencia Regional para la lengua friulana, William Cisilino, que tiene su sede en Udine, en la región italiana del Friul.
Foto: vista aérea del Friuli (la Sexta) y Ponte del Diavolo, Cividale del Friuli (Corriere della sera)
fondazione della Academiuta Lenga Furlana – 18 febbraio 1945
Ya podéis leer la primera parte de mi artículo sobre el Pasolini traductor/adaptador/animador cultural del dialecto en la revista de los traductores de ACETT Vasos Comunicantes. La segunda parte se publicará en los próximos días. Aquí va un extracto:
El Pasolini del dialecto
El nombre de Pier Paolo Pasolini (Bolonia, 1922 – Ostia, Roma, 1975) lleva a pensar primero en su faceta de escritor –poeta, novelista, ensayista–, cineasta, –director de cine, guionista–, y siempre en la de agitador cultural. Menos conocida por el público es su faceta de traductor que, aunque desarrolló puntualmente al inicio de su carrera, dejó una huella significativa en su obra. Tanto su abordaje y sus reflexiones como las controversias que provocó resultan interesantes muestras de la problemática siempre vigente en torno a la libertad que puede permitirse un traductor frente al texto original, incluso cuando, como en el caso del autor italiano, esa intervención no equivalga a traicionar «el espíritu de la letra». El interés de los planteamientos de Pasolini en relación con la traducción tiene varios prismas: para la historia de las lenguas pequeñas cuando tradujo e hizo traducir a grandes poetas modernos y clásicos al dialecto friulano, y por las reflexiones de índole política cuando adaptó clásicos griegos para el teatro o para el cine. Sus reflexiones, las críticas y análisis dedicados a su labor de traductor y adaptador de traducciones, además de la influencia que ejerció sobre otros poetas dialectales, encierran enseñanzas que pueden inspirar a traductores en su primeras etapas y desbordar así el área de los especialistas en literatura y lengua italianas, aunque naturalmente han sido estos quienes han analizado y explicado mejor las particularidades de su enfoque, con sus hallazgos y sus errores, y lo fértil de sus propuestas.
Imágenes del interior de la casa y el jardín en Looren. La casa de los traductores está situada en una especie de aldea, Wernetshausen, a un par de kilómetros de la parada del bus que lleva hasta Hinwil, el núcleo urbano más poblado y con estación de tren que conecta, bien y puntualmente como es fama que ocurre en Suiza, con el resto del país. El lugar es precioso y la casa fantástica, la biblioteca nutrida, las camas comodísimas, la cocina enorme. Tuve la suerte de que me adjudicaran la habitación con baño independiente -supongo, porque no lo pregunté, que depende de la fecha en que se llega y qué habitaciones quedan libres-, que además de una nevera de uso particular, cuenta con una especie de altillo con cama y escritorio pensada para esos traductores que trabajan en tándem. Al revés que en Arles, no se admiten parejas, salvo que se trate de dos traductores que lleguen para trabajar en el mismo proyecto. Cada habitación lleva el nombre de un célebre escritor suizo. Bauticé a la mía como la Suite Walser, algunos de sus libros en alemán, italiano y francés decoraban una de las librerías. Estuve curioseando en unos cuentos suyos en italiano, pero la verdad es que nunca le he cogido “el tranquillo” a este autor y no creo que cualquier libro sea bueno como puerta de entrada a una obra. La vista desde la zona de trabajo es la que recoge la última fotografía de esta galería. Llegué el 2 de septiembre en un vuelo de Swissair para zambullirme de una vez en el dossier de presentación de la biografía de un famoso director de cine suizo francófono -fácil imaginar de quién se trata-. Como en los últimos meses había estado de aquí para allá, y ante la dificultad de comprar un ejemplar en papel -más barato que el ebook esta vez- en Suiza, pues allí no tienen Amazon y dependen del envío desde Francia o Alemania, y en definitiva resultó ser una complicación cambiar la dirección española por la suiza, escribí a la editorial Grasset -que en su momento me confirmó los derechos de traducción del libro estaban disponibles- preguntando si podían enviarme el pdf. Como no respondieron enseguida, interpreté el silencio como un rechazo -es decir, interpreté según los (malos) modos españoles. Al cabo de un par de días compré el ebook (43 euros!!!) para ir adelantando sobre las 900 páginas del libro -más unas 80 o 100 entre notas y bibliografía-, trabajo que combiné con una traducción, también sobre cine, que me había llegado inesperadamente, después de que la filmoteca que me había contactado hacía un año también desapareciera habiendo aprobado el presupuesto solicitado, en un silencio que esta vez no había sabido en qué clave interpretar. Y por supuesto, combiné el work-in-progress con las fotografías, y los paseos por los extensísimos verdes e idílicos alrededores y una sola excursión a Zurich, y estuve hurgando en la biblioteca, leí un libro en inglés sobre traducción -un clásico cuyo título espero recordar en las próximas horas, amnesia que revela lo poco que me impresionó-. Sin olvidar las charlas con otros traductores, en francés algunas (milagrosas) veces, en español otras gracias a un par de traductoras de Madrid, y el resto en inglés, en mi caso muy macaronic y sufrido, porque yo les entendía perfectamente y ellos penaban por hacer lo propio conmigo. Bref, que los quinces días se hicieron cortos, pese a que la lluvia y un tiempo preotoñal, algo que en Suiza equivale a nuestro otoño puro y duro, hizo irremediable dos o tres días seguir bajo cubierto. Ya de vuelta a la Costa del Azahar, me llegó el pdf de Grasset con una nota muy amable de la responsable de derechos de traducción. Los editores franceses demuestran que vale la pena por lo menos intentarlo cuando una traductora se interesa por un libro que por esto o aquello no ha encontrado editor español. El formato pdf me permite extraer los fragmentos que quiero traducir para esa presentación, algo imposible con el ebook. Escribo este post no para dar cuenta de mis andanzas sino para recomendar a los traductores con algo de currículum lectores de este blog que postulen a una beca en Looren. Me habían hablado muy mal del lugar, pero también conocí brevemente en Arles a un traductor alemán, treintañero, que había trabajado en la secretaría de Looren y saqué la impresión de que no parecía tan mal lugar. Algunas becas incluyen un estipendio, otras parece que consisten solo en la estancia gratuita. Y una serie de acuerdos con organismos culturales y otras residencias facilitan que circulen muchos traductores con proyectos en idiomas de lo más variado -no en vano en Suiza son cuatro las lenguas oficiales- con diferentes modalidades de beca. Además, las responsables de la casa son eficaces y muy amables, algo que no siempre ocurre en Arles. Lo más estimulante ha sido la “descentralización” cultural de viajar a la Europa central. Es una localización que resulta atractiva para traductores de países de los amplios alrededores con los que rara vez o nunca he coincidido en Arles: Chequia, Letonia, Rumanía, Polonia, Serbia, Croacia, y como el alemán y el inglés son lenguas dominantes, pero no solo, alguien que traduce al danés desde el español o el portugués de Brasil o del holandés al español, del inglés al serbio, también cabe en el sistema de becas de la Übersetzerhaus Looren. Aquí va el enlace a la página:https://looren.net/fr/
Vista desde el estudio una mañana de sábado de verano que parece otoño. En el centro, el gato de la granja situada abajo viene a tomar el sol en nuestros predios. Al fondo, Hinwil, el núcleo urbano que conecta por tren a la ciudades. Imprescindible para llegar a Zurich.
Literature Ireland presenta un curso en línea para traductores/as y lectores/as de Latinoamérica, a cargo de Jorge Fondebrider. 🌟 Fechas: Jueves 14, 21 y 28 de agosto y 4 de septiembre de 2025. 🌟 Hora: 7 – 8:30 pm (horario de Argentina)
Esquema del curso: Semana 1: Introducción al cuento irlandés y sus aspectos generales Semana 2: El cuento irlandés en la primera mitad del siglo 20 Semana 3: El cuento irlandés en la segunda mitad del siglo 20 Semana 4: El cuento irlandés en el siglo 21
Cada sesión comenzará con una discusión sobre autores/as y temas. La segunda mitad de la sesión funcionará como taller de traducción.
🎟️ Regístrate en link de la bio. Costo de inscripción de las cuatro sesiones: €5
El curso se llevará acabo en español. Se te enviará un link a la reunión en línea antes de la primera sesión.
El viernes la selección de traductores incluía a Mariana Dimópulos, de Argentina y afincada en Alemania, a Enrique Winter, de Chile y afincado también en Alemania, y a mí misma, desde España.
Hay una respuesta común y es el pesimismo en torno al impacto de la IA en la profesión. Incluso los que utilizan cada vez con más frecuencia los programas de traducción automática -que debe entenderse como diferente de la traducción asistida, con las herramientas TAO, que hasta la fecha no he tenido tiempo ni demasiadas ganas de usar ni tampoco de matricularme en ninguno de los caros cursos para familiarizarse en su uso- están seguros de que la profesión sufrirá mayoritariamente en cuanto a ingresos.
Continuando con la encuesta, en la entrada 3 encontramos las respuestas de Jorge Aulicino, de Argentina, Rebeca García Nieto, de España, Paulo H. Brito, de Brasil, y Laura Crespi, de Argentina. Vale la pena observar que muchos son además de traductores escritores y/o poetas.
Me encontré con estas dudas al emprender la traducción de la autobiografía de la gran fotógrafa francesa Françoise Huguier, cuyos reportajes pueden verse (admirarse 😉 en su página de la Agencia ‘Vu, de la que es miembro. Basta para explicar el interés en su autobiografía, editada por las Éditions Sabine Wespesier (París, Fr.) Como tantos otros traductores de francés, no era la primera vez que tenía un texto en presente, pero ha sido la primera vez en que no me pareció la opción más adecuada ni para el relato propiamente dicho ni para el lector en español. Como suelo hacer en estos casos, consulté bibliografía, descubrí que, efectivamente, no era una vacilación trivial y sin consecuencias, y traté de resumir los elementos que me parecen más relevantes de cara a tomar una solución en favor del texto.
Sin embargo, creo que la decisión final puede discutirse con el editor cuando, como aquí, algunos datos de la biografía de la protagonista nos inclinarían a preferir el presente. Me alegra que el artículo esté interesando, pues parece que se encuentra entre “los más leídos” 😀 La segunda parte,aquí.
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