Primera persona del Presente de Dubitativo. en VV. CC.


Françoise Huguier durante la presentación de la exposición antológica que le dedicó el Festival de Fotoperiodismo Visa pour l’Image (Perpiñán, Francia) en 2022. Sus fotografías están sujetas a derechos de reproducción, por lo que aquí incluyo fotos de prensa. 

 

Titubeos, indecisiones y cavilaciones en torno al uso del presente de indicativo al traducir del francés al español

Vasos Comunicantes publicó las dos partes de mi artículo dedicado a reflexionar sobre las dudas que nos asaltan al traducir del francés al español textos escritos en tiempo presente.

Me encontré con estas dudas al emprender la traducción de la autobiografía de la gran fotógrafa francesa Françoise Huguier, cuyos reportajes pueden verse (admirarse 😉 en su  página de la Agencia ‘Vu, de la que es miembro.  Basta para explicar el interés en su autobiografía, editada por las Éditions Sabine Wespesier (París, Fr.)
Como tantos otros traductores de francés, no era la primera vez que tenía un texto en presente, pero ha sido la primera vez en que no me pareció la opción más adecuada ni para el relato propiamente dicho ni para el lector en español. Como suelo hacer en estos casos, consulté bibliografía, descubrí que, efectivamente, no era una vacilación trivial y sin consecuencias, y traté de resumir los elementos que me parecen más relevantes de cara a tomar una solución en favor del texto.

Sin embargo, creo que la decisión final puede discutirse con el editor cuando, como aquí, algunos datos de la biografía de la protagonista nos inclinarían a preferir el presente.
Me alegra que el artículo esté interesando, pues parece que se encuentra entre “los más leídos” 😀
La segunda parte, aquí.


Lección de traducción colectiva: L’Anomalie

El escritor Hervé Le Tellier, premio Goncourt por su novela L’Anomalie, aparece rodeado de varios traductores, que comentan sus resultados, dudas, con respecto a los párrafos que previamente lee Le Tellier.

Yourcenar – Baldwin – Darrieussecq

Cavafy edición vieja gallimard

Yourcenar / Baldwin / Darrieussecq: de las bellas infieles al wokismo, (I) en Vasos Comunicantes


Creo no equivocarme al decir que la imagen de Marguerite Yourcenar que la mayoría tenemos es la de una escritora de temas históricos, muy erudita, de estilo denso y elevado, que sus muchos detractores llaman pompier. Estaba leyendo de forma desordenada el segundo volumen de entrevistas recopiladas por The Paris Review publicadas en español por Acantilado (entrevista traducida por Gonzalo Fernández Gómez) y, al descubrir que los escritores que decían cosas más interesantes no eran necesariamente los que más me gustaban, me zambullí audazmente en la entrevista, publicada en primavera de 1988, que Susha Guppy le hizo a Yourcenar y que la autora de Memorias de Adriano no llegó a revisar ni a ver publicada pues murió en 1987.

Hacia el final, Guppy le pregunta por su más reciente incursión en la traducción, la versión francesa de la obra teatral The Amen Corner —o El rincón de los Amén— del hoy muy reconocido James Baldwin.

–Acaba de traducir al francés The Amen Corner, de James Baldwin, y me consta que no solo lo admira como autor, sino que además tiene una buena amistad con él. ¿Qué opina de su trabajo actual?
Yourcenar responde de un modo que hoy parece muy desenvuelto respecto a los problemas de su buen amigo.

–Baldwin ha escrito algunas páginas admirables, pero le falta coraje para llevar sus conclusiones hasta las últimas consecuencias. Tendría que haberse atrevido a golpear más fuerte. Ha tenido una vida muy dura. Fue uno de los nueve hijos de una familia pobre de Harlem. A los quince años era predicador; a los dieciocho, fugitivo. Trabajó en lo que pudo, primero en el Ejército, durante la guerra, luego en la calle, ganando lo justo para sobrevivir. De alguna forma se las arregló para ir a París, donde fue a parar a la cárcel por el crimen de no tener residencia fija ni profesión. Ahora tiene problemas con la bebida, pero muchos escritores estadounidenses han sido alcohólicos, tal vez a causa del puritanismo que domina el alma estadounidense desde hace tanto tiempo. Sin embargo, cuando un estadounidense es generoso, cordial e inteligente, supera a los europeos. Yo conozco por lo menos a cinco o seis que responden a esa descripción.

De esta indiscreta parrafada me interesó la frase «le falta coraje para llevar sus conclusiones hasta sus últimas consecuencias. Tendría que haberse atrevido a golpear más fuerte». La información recabada me dice que The Amen Corner fue la primera obra teatral de Baldwin, escrita en 1954 durante su primera estancia en Francia, entre 1948 y 1957, y que aborda asuntos que definieron su carrera: la pobreza, el racismo y el papel de la iglesia en la vida de los negros americanos. La intriga gira en torno a la guerra que libran sor Margaret Alexander, pastor de una iglesia negra «de esquina» en Harlem, y su exmarido Luke, músico de jazz, por el alma de su hijo David. Yourcenar la tradujo en la década de los 80, tres décadas después de su estreno, por lo que es difícil saber si el coraje y las conclusiones más arriesgadas que echa de menos eran de tipo ideológico o expresivo.

sigue aquí →: Yourcenar / Baldwin / Darrieussecq, 1
Y la segunda parte del artículo, aquí: Yourcenar, Baldwin, Darrieussecq, 2

Traducción de Marie Darrieussecq

“Thinking Spanish Translation”

A medida que nos profesionalizamos en el mundo de la traducción también se despierta, o crece, nuestra curiosidad e interés por conocer diferentes enfoques. Además de comparar con el original algunas traducciones realizadas por los mejores traductores, también me gusta consultar artículos y libros que ofrecen reflexiones sobre las modalidades de traducción.

Descubrí que Thinking Spanish Translation forma parte de la bibliografía de los estudios universitarios de traducción en la Universidad de Barcelona. Al leerlo me pareció una excelente elección y por ello os lo recomiendo. Forma parte de una colección muy bien armada en la que, siempre en inglés, también ofrece métodos de traducción del italiano, francés, análisis y selección del español coloquial, etc. Dicho de otro modo, si no sabemos por dónde empezar a construir una pequeña bibliografía de pragmática de la traducción, este puede ser un buen punto de partida sin dar palos de ciego.

Copio los epígrafes del índice. De entrada se ve que aborda en detalle los diferentes aspectos de la práctica y define muy bien los conceptos fundamentales, haciendo hincapié en los usos de cada país y en determinadas “colisiones culturales” a tener en cuenta, como la mayor o menor predilección por el imperativo o el condicional. Incluso cuando trata del libro llamado práctico, como los recetarios de cocina, una temática que hoy experimenta un boom en todo el orbe, o los folletos con instrucciones –a los que nos vemos cada vez más expuestos con el auge de las nuevas tecnologías y la obsolecencia programada–, las reflexiones sobre el género y las opciones de traducir ciertas fórmulas van más allá del problema de encontrar equivalencias para utensilios y aparatos desconocidos o inasequibles en tal o cual área.
Me ha gustado especialmente la selección de fragmentos de literatura española: no duda en ir a los clásicos contemporáneos, es decir a la época en que se reconocía como escritor a aquel que conocía y dominaba el idioma. 😉

El libro puede encontrarse en internet, en formato pdf, pero como no estoy segura de si se trata de una copia pirata, prefiero no incluir aquí el enlace.

1 Preliminaries to translation as a process 
Practical 1
1.1 Intralingual translation
1.2 Gist translation

2 Preliminaries to translation as a product
Practical 2
2.1 Strategic decisions and decisions of detail; translation loss
2.2 Speed translation

3 Cultural issues in translation; compromise and compensation

Practical 3 
3.1 Cultural transposition; compensation
3.2 Compensation
3.3 Cultural transposition; compensation

4 The formal properties of texts: phonic/graphic and prosodic

problems in translating 
Practical 4 
4.1 The formal properties of texts; phonic and prosodic
4.2 The formal properties of texts; graphic
4.3 The formal properties of texts; phonic/graphic and prosodic

5 The formal properties of texts: grammatical and lexical issues in

translation
Practical 5
5.1 The formal properties of texts; syntax
5.2 The formal properties of texts

6 The formal properties of texts: sentential, inter-sentential and intertextual
issues in translating
Practical 6
6.1 The formal properties of texts; the levels of sentence and discourse
6.2 Speed translation

7 Literal meaning and translation problems

Practical 7
7.1 Particularizing, generalizing and partially overlapping translation
7.2 Speed translation

8 Connotative meaning and translation problems

Practical 8

9 Language variety in texts: dialect, sociolect, code-switching

Practical 9 
9.1 Language variety: dialect and sociolect
9.2 Language variety: sociolect and code-switching

10 Language variety in texts: social register and tonal register

Practical 10
10.1 Language variety: social register and tonal register
10.2 Language variety: dialect, social register and tonal register

11 Textual genre as a factor in translation: oral and written genres
Practical 11

12 Genre marking and the crossover between oral and written genres

Practical 12
12.1 Subtitling
12.2 Speed translation

13 Technical translation
Practical 13
 
14 Translation of consumer-oriented texts
Practical 14
 
15 Stylistic editing
Practical 15

16 Contrastive topic and practical: subjunctive expressing purpose/aim
versus indicative expressing result/effect
Practical 16
16.1 Conjunctional phrases
17 Contrastive topic and practical: orders and requests

18 Contrastive topic and practical: pronominalization

Practical 18
18.1 Uses of ‘se’ 

19 Contrastive topic and practical: passive and impersonal

constructions
20 Summary and conclusion
Glossary
References
Index

“L’Outranspo et la traduction créative” par Santiago Artozqui

Dossier traduction Nadeau revista
Foto ©: En attendant Nadeau

 

Santiago Artozqui, traductor y animador cultural, presidente de la Asociación para la Promoción de la Traducción Literaria, es el autor de un interesante artículo en torno a la idea de “traducción creativa” en la revista de literatura En attendant Nadeau. El artículo forma parte de un dossier dedicado a la traducción.

Así arranca la presentación:

«Que se passe-t-il lorsqu’on s’attache à traduire les composantes d’un texte autres que le sens ? L’Outranspo est un OuXPo qui aborde, étudie et pratique diverses formes de traductions à contraintes regroupées sous le nom de traduction créative.»

y el núcleo de la reflexión se formula así:

«on peut adopter une définition de la traduction créative qui nous servira d’hypothèse de travail : Une traduction est dite créative lorsqu’elle vise prioritairement à rendre des composantes d’un texte autres que le sens. Par composantes, on entend ici la forme, le rythme, les références culturelles, bref, tout ce qu’en général le traducteur cherche à restituer en même temps que le sens. Cette dernière précision est importante, car il ne faudrait pas que l’on croie que la traduction se définit comme créative par rapport à d’autres qui ne le seraient pas. Toute traduction est, par essence, un acte de création, et, de même que les oiseaux n’ont pas attendu les ornithologues pour voler, les traducteurs n’ont pas attendu les tenants de la traduction créative pour être créatifs.»

Inspirado por el Oulipo, este movimiento presenta varios aspectos destacables, es un ejercicio creativo y, claro está, de liberación mental. Cuando se traduce asiduamente, se incurre en automatismos, incluso cuando se trata de textos exigentes que obligan a medir escrupulosamente rimas, sílabas, referencias externas o cruzadas, de modo que estas búsquedas de equivalencias abren horizontes. Por cierto que la llamada “sonotraducción” se practica en España, también con fines humorísticos (resultados hilarantes), en los programas de Javier Cadenas (muy chistosas sus traducciones del ruso o del griego) para la radio.

 

Traducir el folletín, en El Trujamán, del Instituto Cervantes

TRADUCIR EL FOLLETÍN: emboscadas y puntos de fuga

 Cervantes – El Trujamán, 29/10/2013

Fantômas_-_Juan_Gris
“FANTOMAS”, Juan Gris, 1915

A finales del siglo pasado –ya que voy a hablar del folletín, creo adecuado recrear la atmósfera de intriga y exageración–, el editor que me había publicado una novela comentó que no tenía traductor para el primer Fantômas. Con una acuciante urgencia de ingresos, yo me sentía dispuesta a traducir cualquier cosa. Sobre la novela, el editor no dio más pistas que las obvias sobre el éxito que tuvo en las primeras décadas del siglo XX entre los surrealistas, tampoco apuntó, como más tarde han hecho otros editores, a qué tipo de lector quería captar ni el registro o nivel de lengua más recomendable para conseguirlo.

Apenas leídas las primeras páginas de Fantomas vi que el estilo era anticuado y desaliñado a la vez, pero me lancé a la tarea con la temeridad de los profesionales autónomos novatos. En esa misma época me contactaron desde Anagrama para ofrecerme una novela francesa de una autora punk y, creo, lesbiana que era el fenómeno del momento. La traductora que debía ocuparse en principio había rechazado el proyecto porque el texto, cargado de argot sexual, le pareció demasiado escabroso. Admiré que pudiera darse el lujo de rechazar un encargo de Anagrama y de nuevo me lancé a la tarea. Comprobé pronto, oh decepción, que la novela era un bodrio trash –el editor la calificó de “divertida”–. Suele decirse que la primera crítica literaria de una obra extranjera es obra del traductor. En esta novela punk, las protagonistas terminan como Thelma y Louise al cabo de 200 páginas de fatigosos avatares. Haciendo buena la premisa del traductor como primer crítico, si de mí dependiera las protagonistas se habrían estrellado en el primer capítulo. Y aquí paz y después gloria.

            La decepción era tal, para alguien que creía y cree en la gran tradición literaria francesa, que, contaminada del tono folletinesco de ambas novelas, vi ante mí un desolador e inacabable horizonte de novelas malas. Espantosas, horribles, terribles, insufribles (por mantener el vocabulario del género) malas novelas exitosas. En las Ramblas veía, igual que el detective Juve busca a Fantomas bajo todos sus disfraces, a los paseantes como cómplices necesarios de este atentado a la Literatura. Igual que su joven ayudante, Fandor, que en su desesperada urgencia de escapar del criminal Gurn, uno de los avatares de Fantomas, se reinventa como periodista y detective, me planteaba cómo salir de la emboscada.

            Naturalmente, ambos editores quedaron defraudados con mis traducciones y de nada habría servido que yo argumentase que tal vez esas novelas no se deberían haber escrito, luego no deberían haberse publicado y, por último, no deberían haberse traducido, pues para un editor no existen los malos libros sino las malas traducciones. Corregí meticulosamente Fantomas hasta que quedó apañada, pero el corrector de la novela punk metió la cuchara hasta borrar mi versión casi por entero… y diría que casi el original.

            Este verano me escribió una profesora universitaria de literatura francesa interesada en conseguir un ejemplar en español de ese Fantomas, ya descatalogado. Le comenté que esa versión no era muy lucida pero que tiempo después, por quitarme el mal sabor de boca, tomé la iniciativa de preparar una versión modernizada pensando en un lector de hoy. Por estas fechas, en Francia se está publicando la “integral” de Fantomas, de forma que los fans de Pierre Souvestre y Marcel Allain tienen a su alcance 32 títulos con un muy interesante prólogo que contextualiza el surgimiento y desarrollo del folletín francés. Gracias a internet, yo disponía ahora de una cantidad abrumadora de información sobre la gestación y éxito de este fenómeno, y también accedí a las opiniones de los fans, a la recreación de su figura por artistas como Magritte o los poetas Cendrars y Apollinaire, adaptaciones al cine o la radio, y, lo que resultó más importante, datos sobre la Belle Époque, periodo en que transcurre la acción.

Se dirá que son datos tangenciales pero no es cierto. El entusiasmo de los fans subraya los puntos fuertes del folletín que no conviene perder: la violencia inmotivada del villano Fantomas, el erotismo démodé, los ambientes urbanos y la velocidad de la acción. Llegué a la conclusión de que modernizar el folletín sin que pierda sabor de época es una labor de subrayar aquí y difuminar allá. El tono melodramático más un lenguaje pasado de moda con muchas redundancias resulta hoy indigesto, por lo que es mejor recortar adjetivos y matizar las exclamaciones, controlar el ritmo de los diálogos para que tengan la agilidad de una versión cinematográfica. Dado que el folletín resulta de la combinación de ingredientes como tono, léxico y ritmo, modernizarlo implica dar con la dosis adecuada para que no resulte una simple curiosidad arqueológica.

 © María José Furió