Me encontré con estas dudas al emprender la traducción de la autobiografía de la gran fotógrafa francesa Françoise Huguier, cuyos reportajes pueden verse (admirarse 😉 en su página de la Agencia ‘Vu, de la que es miembro. Basta para explicar el interés en su autobiografía, editada por las Éditions Sabine Wespesier (París, Fr.) Como tantos otros traductores de francés, no era la primera vez que tenía un texto en presente, pero ha sido la primera vez en que no me pareció la opción más adecuada ni para el relato propiamente dicho ni para el lector en español. Como suelo hacer en estos casos, consulté bibliografía, descubrí que, efectivamente, no era una vacilación trivial y sin consecuencias, y traté de resumir los elementos que me parecen más relevantes de cara a tomar una solución en favor del texto.
Sin embargo, creo que la decisión final puede discutirse con el editor cuando, como aquí, algunos datos de la biografía de la protagonista nos inclinarían a preferir el presente. Me alegra que el artículo esté interesando, pues parece que se encuentra entre “los más leídos” 😀 La segunda parte,aquí.
Arquitecturas, ciudades, visiones, una suerte de memorias del gran fotógrafo italiano Gabriele Basilico (Milán, 1944-2013), que traduje para la editorial madrileña La Fábrica, lleva tiempo agotado, aunque pueden encontrarse algunos ejemplares por internet, a precios demasiado altos para los estudiantes de arquitectura y de fotografía, los principales destinatarios en España de este tipo de contenidos. Lo sé porque hace por lo menos un par de años me contactaron para preguntarme si me quedaba algún ejemplar pues varios estudiantes de arquitectura habían intentado conseguirlo; ya entonces en librerías online pedían 25€. Para suplir esta escasez, convendría reeditarlo, incluyendo una edición digital. De momento la editorial no parece interesada, por lo que debería tomar el relevo alguna otra con buena capacidad de distribución y de promoción.
Incluyo con este post un breve extracto de la traducción, completado con varias fotografías que apuntan la relevancia que desde muy joven adquirió Basilico.
Pinchar AQUÍ para descargar, desde mi página en academia.edu
Algunas fotografías: la primera forma parte de la colección Porti di mare. La segunda, una imagen del trabajo que lo dio a conocer, los edificios industriales de Milán, su ciudad de origen. La última es de Beirut, recuérdese la gran guerra (1983-2000) que convirtió a la llamada Suiza de Oriente Medio en un territorio tercermundista. las fotografías de Basilico muestran cierto gusto por lo que yo llamo imagen saturada: todo el fotograma está lleno de información, evitando el caos a través de una composición muy elaborada.
«Como sabemos, la definición de falso amigo en traducción alude al error inducido sobre el significado de una palabra parecida en su forma —el significante— a otra del idioma de llegada, que significa algo distinto. Típico ejemplo es el vocablo francés constipation (estreñimiento) y el español constipado. La incongruencia de la frase resultante alerta al traductor del error cometido. Así sucede en el famoso cuento de Julio Cortázar, Las babas del diablo, donde Michel, fotógrafo y traductor franco-chileno afincado en París, sale un 7 de noviembre a callejear con la cámara de fotos. Paseando junto al Sena sorprende en una placita a una pareja desigual —un chico apenas adolescente, una mujer adulta seduciéndolo—, que le inspirará el deseo de fotografiarlos. Habituado a considerar con minucia los detalles, a encajarlos para que signifiquen dentro de un conjunto y lo equilibren, Michel deduce que la escena no corresponde a un encuentro atrevido pero casual entre la mujer atractiva y el chico asustado. Tiene tiempo para observar y sacar conclusiones —«se podía adivinar sin mucho trabajo lo que acababa de ocurrir pocos minutos antes»—, para contrastar su experiencia con lo que ven sus ojos, pero no deja de sospechar de sus sentidos y espera que la cámara Contax confirme o niegue el aura inquietante que él atribuye a la escena. Esa vacilación sobre la autoría del relato —la escena como texto descifrable, como imagen significativa—, y sobre la posibilidad de reproducir fielmente la realidad, articula el cuento, en el que Cortázar despliega una reflexión sobre la traducción y la fotografía, como actividades mediadoras que trabajan con el tiempo, sobre el tiempo, y alteran la realidad.
La desconcertante frase inicial parece introducir al lector en el género fantástico —«Nunca se sabrá cómo hay que contar esto, si en primera persona o en segunda, usando la tercera del plural o inventando continuamente formas que no servirán de nada»—. Pero conforme avanza el cuento creemos, con Michel, que la cámara se disputa la autoría con el fotógrafo, que ese intrigante «estoy muerto» y esas nubes que «siguen corriendo delante de mis tus sus nuestros vuestros sus rostros» nos dice que tan imposible resulta una perfecta objetividad —la de la lente— como una total subjetividad, pues la técnica elegida condiciona el resultado.
Michel está traduciendo al francés un «tratado sobre recusaciones y recursos» del profesor José Norberto Allende, un texto que a veces se le resiste y entonces distrae la vista en la imagen de la pareja que ha pinchado en la pared. La máquina de escribir Remington, como la cámara Contax, no pueden por sí solas ni traducir, ni contar lo que sucedió y sucede, ni traducir a Allende. Si quiere ser fiel a la emoción de la imagen o decir tan bien en francés lo que el otro dijo tan bien en castellano, ha de retorcer el lenguaje, ha de subvertirlo: «sus ojos que caían sobre las cosas […] dos ráfagas de fango verde. No describo nada, trato más bien de entender. Y he dicho dos ráfagas de fango verde».
La idea del falso amigo está en el argumento —el hombre del coche negro orquesta «la comedia» para atraer al chico; cuando irrumpe en escena, trastoca su significado—, y también está en el título: los hilos de la Virgen —la solución afortunada: el chico escapa— se llaman también babas del diablo: el desenlace fatal.
La imagen fotográfica y el texto para traducir son umbrales. Con la traducción lleva al presente un texto del pasado, lo multiplica. Y en la foto se petrifica un instante, un pasado que se eterniza en presente. Cortázar pone esos dos tiempos y trabajos en paralelo, y con la intervención del fotógrafo Michel y del hombre del coche escenifica, además, la disputa simbólica entre el traductor y el autor del texto original.
Fotograma de Blow Up, de Michelangelo Antonioni, inspirada en el relato de Cortázar
Un hermoso texto del fotógrafo italiano Gabriele Basilico, acompañado de excelentes fotografías.
Texto promocional: http://www.lafabrica.com/index.php?coleccion=blo
“La arquitectura y la fotografía se unen en la obra del fotógrafo milanés Gabriele Basilico. En Arquitecturas, ciudades, visiones nos abre las puertas de su pensamiento e intenciones artísticas. Las palabras se acompañan de las propias fotografías de Gabriele Basilico.”
Un libro de lectura muy recomendable por la gracia inusitada de la que hace gala Man Ray en sus relajadas, cáusticas, nostálgicas o críticas respuestas a Bourgeade.
Traduje la primera parte, la conversación entre Man Ray y Bourgeade, además de la introducción. De la segunda parte, los documentos, se encargó Gloria Rodríguez, cuando vimos que yo no conseguiría traducir las 100 páginas que en realidad suponía el texto en ¡nueve días!
Bourgeade presenta en su página web un buen resumen de su interesante trayectoria… que apetece conocer mejor.
________________________ Editorial: LA FABRICA MADRID, 2007 del francés, 117 pgs.
Il. b/n y col.
Tapa blanda ISBN: 978-84-96466-83-8
BUENAS NOCHES, MAN RAY. CONVERSACIONES CON EL ARTISTA
Este libro que sigue la tradición del diálogo y de la biografía, recoge el testimonio de uno de los creadores más personales y representativos de la vanguardia artística del siglo XX, a través de las entrevistas realizadas por Pierre Bourgeade, escritor, periodista, crítico y fotógrafo. Un paseo por el arte y la sociedad de su época de la mano de uno de los mejores conocedores de la obra de Man Ray.
You must be logged in to post a comment.