Pasolini, traductor del/al dialecto, II, en VV.CC

Y hoy se publica la segunda parte del artículo, que probablemente pocos leerán. Al tratar del interés del joven Pasolini por la literatura y poesía dialectales he querido llamar la atención sobre sus inteligentes intuiciones en torno a la lengua vernácula y el vínculo de su léxico con el territorio, no desde el punto de vista sentimental o nacionalista, sino de la realidad designada. A estas alturas, resulta obvio que perder los dialectos supone eliminar rastros arqueológicos del habla que la lingüística histórica echará en falta.
Por otra parte, aunque Pasolini abandonó el dialecto para escribir en italiano, su trabajo de este periodo fecundó la obra de otros poetas fuera del Friuli, que encontraron en sus publicaciones y ensayos un modelo para dar a conocer su creación. Como era habitual en él, estableció alianzas a través del diálogo con poetas y teóricos de otras lenguas “vernáculas”, hoy tratadas como idiomas, como el catalán. Este mismo año, el Institut Ramon Llull ha concedido su Premio Internacional de Catalanística (!) y a la Diversidad Cultural al director de la Agencia Regional para la lengua friulana, William Cisilino, que tiene su sede en Udine, en la región italiana del Friul.


 

Foto: vista aérea del Friuli (la Sexta) y Ponte del Diavolo, Cividale del Friuli (Corriere della sera)

Pasolini traductor del/al dialecto en VV.CC.

fondazione della Academiuta Lenga Furlana – 18 febbraio 1945

Ya podéis leer la primera parte de mi artículo sobre el Pasolini traductor/adaptador/animador cultural del dialecto en la revista de los traductores de ACETT Vasos Comunicantes. La segunda parte se publicará en los próximos días. Aquí va un extracto:

El Pasolini del dialecto

El nombre de Pier Paolo Pasolini (Bolonia, 1922 – Ostia, Roma, 1975) lleva a pensar primero en su faceta de escritor –poeta, novelista, ensayista–, cineasta, –director de cine, guionista–, y siempre en la de agitador cultural. Menos conocida por el público es su faceta de traductor que, aunque desarrolló puntualmente al inicio de su carrera, dejó una huella significativa en su obra. Tanto su abordaje y sus reflexiones como las controversias que provocó resultan interesantes muestras de la problemática siempre vigente en torno a la libertad que puede permitirse un traductor frente al texto original, incluso cuando, como en el caso del autor italiano, esa intervención no equivalga a traicionar «el espíritu de la letra». El interés de los planteamientos de Pasolini en relación con la traducción tiene varios prismas: para la historia de las lenguas pequeñas cuando tradujo e hizo traducir a grandes poetas modernos y clásicos al dialecto friulano, y por las reflexiones de índole política cuando adaptó clásicos griegos para el teatro o para el cine. Sus reflexiones, las críticas y análisis dedicados a su labor de traductor y adaptador de traducciones, además de la influencia que ejerció sobre otros poetas dialectales, encierran enseñanzas que pueden inspirar a traductores en su primeras etapas y desbordar así el área de los especialistas en literatura y lengua italianas, aunque naturalmente han sido estos quienes han analizado y explicado mejor las particularidades de su enfoque, con sus hallazgos y sus errores, y lo fértil de sus propuestas.

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Traducir con Power Point: subtítulos para el teatro de “Misericordia”

Ensayo de Misericordia, escrito y dirigido por Emma Dante, luces Cristian Zucaro con Italia Carroccio, Manuela Lo Sicco, Leonarda Saffi, Simone Zambelli. Coproducción del Piccolo Teatro di Milano – Teatro d’Europa, Atto Unico / Compagnia Sud Costa Occidentale, Teatro Biondo di Palermo. Foto © Masiar Pasquali


El viernes se publicó en la revista Vasos Comunicantes de la ACETT mi artículo sobre la traducción de los subtítulos para el público teatral de la obra italiana Misericordia, de Emma Dante.

Fue una experiencia muy agradable, que me llegó gracias a una colega belga. En cuanto al sistema de traducción con Power point, el punto a señalar es el de la comunicación a distancia gracias a la posibilidad de incluir comentarios al margen, que no alteran el texto traducido, así como el de trabajar a varias manos mediante la opción “compartir”. En este proyecto, solo tuve un interlocutor, pero la posibilidad de trabajar en grupo, como es habitual en un contexto de empresa, o grupo teatral, es la ocasión de explotar de la mejor manera las novedades del programa.

Un fragmento:

«Misericordia, de la directora siciliana Emma Dante, es un texto relativamente corto pero muy intenso. Se trata de la traducción al italiano del original siciliano, del que hay ya versiones en varios idiomas, pues la obra de la Compagnia Sud Costa Occidentale cosechó bastante éxito en el Festival de Avignon de 2020/1. Si el texto enviado por el cliente no incluye indicaciones de escena y acotaciones, puede costar entender algunos detalles del argumento o saber a ciencia cierta qué personaje habla. Por eso es imprescindible disponer de información complementaria que ayude a solventar ambigüedades y descartar errores: son de ayuda los programas de mano publicados en otros países –yo conseguí el catalán, pues resulta que el Teatre Lliure puso en escena la obra a finales de diciembre de 2021–, reseñas, tráilers, fotografías de la obra. Aunque parezca baladí, esta información ayuda a decidirse por una palabra en lugar de otra: “fisgar” en vez de “mirar a través de la cerradura” y otros verbos que dan colorido al diálogo y son los más verosímiles en boca de personajes de estratos populares, sin extremar en dialectalismos o localismos que la mayoría de público podría no entender.»


Traducir argot, dialecto, jergas, lengua familiar en El Trujamán del Instituto Cervantes

argot-antiguo-francés

El Trujamán

Por más que una de las quejas repetidas entre los traductores es que las reseñas literarias apenas se hacen eco de la calidad de la traducción o de la falta de ella, al considerar algunos títulos es inevitable preguntarse si al crítico no le resulta más práctico pasar por alto las dudas que le inspiran ciertas soluciones idiomáticas, de estilo, etc. Comentar con alguna profundidad y solvencia sus dudas lleva, por fuerza, al artículo especializado, así que quizá sea una pérdida de tiempo reclamar que los suplementos literarios entren en estas cuestiones, salvo cuando las incongruencias son flagrantes.

La traducción de argot, de jergas de grupo o profesionales y dialectos es uno de esos retos de los que no siempre sale airoso el traductor ni el reseñista que se atreva a abordar el asunto. En ocasiones, tras husmear con ganas en la bibliografía sobre el argot español comparado con sus equivalentes en idiomas mayoritarios, descubrimos que la versión española que nos rechina es más coherente de lo que parecía mientras la leíamos, considerados los recursos al alcance del traductor.

Si tenemos una obra en prosa en italiano de finales de los años cincuenta trufado de dialecto milanés y de argot juvenil, traducirlo al español en 2014 obliga a tomar decisiones peliagudas. El castellano literario actual para la narración en italiano sin marcas de caducidad es decisión obvia, pero ¿qué hacer con el dialecto milanés de la época? ¿Qué equivalente resulta hoy más expresivo sin llamar la atención sobre su datación, y por lo tanto, la posible caducidad del vocablo o la expresión? Me figuro que el reto es bastante similar al que supone traducir El Jarama (1955), segunda novela de Rafael Sánchez Ferlosio. Salvando las distancias, siendo la novela española más larga y copiosa en ejemplos de jerga familiar y juvenil, expresiones hechas, regionalismos y calcos idiomáticos, la obra italiana y la española ofrecen un sobresaliente retrato de un grupo social definido, el joven proletariado urbano de la posguerra, a través de su expresión oral (idiolecto).

En la obra que despertó mi curiosidad sobre asuntos de argot, jergas y lengua familiar, el traductor tradujo a un castellano estándar buena parte de las palabras y expresiones dialectales señalándolas en cursiva; otra solución complementaria fue usar el argot juvenil estandarizado o consolidado en España desde los años ochenta y noventa. El profesor Félix Rodríguez González, especialista en argot y slang, advierte que los estudios del argot escasean porque no se considera científico ocuparse de formas de lenguaje propias de sectores marginales, además de la rápida caducidad de la jerga juvenil. Nota la llamativa ausencia de recopilaciones de argot o de jergas entre principios del siglo XX y mediados de los años setenta, justo el periodo que me interesaba acotar. La explicación es histórica (el franquismo y su control del lenguaje) y cultural (no se tiene por científico). Dado que la trama no se centra específicamente en el mundo del hampa o del crimen, no creo que fuera fácil hallar equivalentes a las formas del dialecto milanés y al argot, ni tampoco dar con la gradación idónea entre lo malsonante y lo expresivo evitando además que sonara vintage. Así y todo, me chocó leer flipao, amuermar, rajarse, colgadísimo, chinorri, mariconadas, o giros expresivos como ponerse ciego de papeo, cortar el rollo, hasta el culo, tocar los cojones, dejarse de gilipolleces, darse el lote, tranqui, tronco, chulazos, cacho mamón y los inevitables joder, tíos y me cago en la puta, expresiones hoy trivializadas que no creo salpicaran en los años cincuenta y sesenta la obra del autor italiano en cuestión.

Salta a la vista que el traductor y los editores decidieron acudir al argot español consolidado en los años ochenta, la jerga cheli o pasota, surgida del mundo de la droga y el punk. Mi duda es si la opción elegida contradice o no las tesis del autor original sobre el idioma y su evolución. La narración está protagonizada por una pandilla que empieza a mostrar los rasgos de la sociedad de consumo de la clase baja y media baja, poniendo en evidencia la colisión entre el ser y el querer ser. El argot cheli español expresa una dureza y marca una violencia establecida y, con su difusión, ha perdido mucha expresividad y potencia transgresora para ser, quizá, únicamente una forma narcisista de autoafirmación.