MOEBIUS & JODOROWSKI: LES YEUX DU CHAT

Les Yeux du Chat – Jodorowski y Moebius

De nuevo por encargo de Les Humanoïdes Associés, he traducido el prólogo que Alejandro Jodorowski ha redactado para una nueva edición de su mítica colaboración con Moebius en LOS OJOS DEL GATO. Esta vez, y de forma excepcional, he hecho la versión al francés, con la impagable ayuda en la revisión de Alex Grine, colega en la ATLF.

 

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LES HUMANOÏDES ASSOCIÉS – cómic adulto

Hace unos días me llevé la agradable sorpresa de que me contactaran desde LES HUMANOÏDES ASSOCIÉS, empresa radicada en París y especializada en cómic adulto. Una breve y satisfactoria colaboración que me ha animado a curiosear en este género. Su página contiene novedades muy interesantes.

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La maldición de Old Haven, de Fabrice Colin

Disponible en Amazon:
http://www.amazon.es/gp/product/8408098640

La maldición de Old Haven, de Fabrice Colin, destinado a un público juvenil, pero versado en la materia: brujas, romanticismo, magia… Debe aprovechar el tirón de las novelas de vampiros –sin que aparezca aquí ninguno– con protagonistas atractivos y muy muy jóvenes.

Título: La maldición de Old Haven.  Autor: Fabrice Colin.Colección: La Isla del Tiempo Plus. Traductor: María José Furió
 Fecha de publicación: 15/02/2011   páginas -576.  ISBN: 978-84-08-09864-5. Formato: 15 x 21 cm. Encuadernación: Tapa dura con sobrecubierta.

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La muerte del editor: Echenoz & Lindon, por J.L. Cornille

El nº 10 de la revista Trama y Texturas publica en la sección Revistas de Arce mi traducción de La muerte del editor

«¿La muerte de la edición? ¿El ocaso del libro? Hablemos. Pese a la irrupción de los nuevos grandes medios de comunicación, bien puede decirse que el mercado del libro en Francia nunca ha funcionado mejor desde que la importancia de la literatura se ha atenuado. Al margen del zumbido de las empresas multicolosales, si hemos de creer lo que la prensa dice, nunca ha existido mayor entendimiento entre pequeños editores y escritores nimios, o microautores más minúsculos aún, e incluso indiscernibles del todo. Unos y otros se entienden como ladrones en feria de libro. Y me contentaré para demostrarlo con un artículo estándar elegido al azar en un semanario de gran difusión, como es L’Express, donde leo esta afirmación en boca de Yves Michalon, editor de Buenos días, pereza, libro de una tal Corinne Maier: «En este caso, algunos dirán que es un milagro. Yo prefiero verlo como el fruto de nuestra tenacidad, de nuestro compromiso. Corinne llegó en el momento idóneo, respondiendo a las preocupaciones de un público muy amplio» [ 1 ] . En pocas palabras, si la saga literaria parece continuar en nuestros días, en todo caso lo hace en un tono íntimo, muy de amigo-amiga (atención al uso del nombre propio) y por un simple juego de alusiones literarias: se da el pego con una Sagan de segunda, quien en su momento ya daba el pego como una Colette de segunda.

Igual de llamativa es la innegable feminización de los espacios de la edición, algo de lo que el autor del artículo no parece haberse percatado siquiera. Muy a la moda de nuestros días, la editora, por lo general la hija o la nieta de un gran editor ya fallecido, es una figura cada vez más en primer plano; la editora forma con el autor-estrella de la casa una asociación que invariablemente se nos presenta según el modelo de una pareja de novios. Lo refleja el pie de página que acompaña una de las fotos publicadas por L’Express: «Anne-Marie Métaillé, con Luis Sepúlveda. Gracias a El viejo que leía novelas de amor, ella demostró que era capaz de promocionar un libro a gran escala» [ 2 ] . En la imagen, la editora y el autor se miran a los ojos, mientras con la mano izquierda ella acaricia afectuosamente el rostro barbudo. Son, con muy pocos cambios, los mismos titulares que encontramos en la prensa people (pronúnciese peep–hole), como corrobora el pie de página de esta otra fotografía también publicada por L’Express: «Anne Carrière con Paulo Coelho. Aunque él acaba de dejarla por Flammarion, Coelho ha contribuido a la consolidación financiera de la editora» [ 3 ] . El divorcio perfecto. Otros, al contrario, nos ofrecen la imagen de una pareja que goza de una plácida felicidad y de una fidelidad conyugal a toda prueba: «Joëlle Losfeld con Michel Quint. Antes de Effroyables jardins [Los jardines de la memoria], Losfeld llevaba diez años publicando a este autor en medio de la indiferencia de los lectores» [ 4 ] .

En cuanto el editor, hace algún tiempo que murió, o que se manifiesta exclusivamente como último ejemplar de una especie en vías de completa extinción. Es fácil comprender la angustia de cierto autor, miembro de una de las contadas editoriales de reputación literaria que aún quedan, ante el vacío dejado por la muerte de quien lo edita. Me refiero a la desaparición, en abril de 2001, de uno de los últimos mastodontes de la edición literaria, Jérôme Lindon. Su muerte causó una impresión lo bastante profunda en uno de sus protegidos como para que éste dedicara a la muerte de su editor un breve libro en el que queda expresada la perfecta circularidad del proceso de edición. El libro, publicado por Éditions de Minuit, se titula precisamente Jérôme Lindon [ 5 ] . El único objeto del libro, su auténtico tema podríamos decir, es la persona que lo edita, y me gustaría demostrar hasta qué extremo esta tesis está extendida.

Por más triste que pueda estar el autor, Jean Echenoz, no deja de hallar consuelo en la idea de que hay alguien dispuesto a retomar las riendas. Sí, hace algún tiempo que la hija de Lindon se incorporó al equipo para apoyarlo en su trabajo: «Su hija Irène, quien se va a hacer cargo junto a él de mi libro, quien se ocupará cada vez más de los próximos y de las demás cosas en general» (JL 24). El relevo está garantizado y el protegido a salvo, desde antes incluso de la desaparición del editor.

continúa en : http://www.revistasculturales.com/articulos/127/trama-and-texturas/1190/1/la-muerte-del-editor-echenoz-y-lindon.html

Garden of Love, de Marcus Malte

toda la información en Alea: http://www.paidos.com/ficha.aspx?cod=95018

Texto promocional:
Inquietante, incluso diabólico, es el contenido del manuscrito que un día recibe Alexandre Astrid por correo. El título: Garden of Love. El autor: Anónimo. Una provocación para este policía atípico, a la deriva, pero de brillante inteligencia. Pronto comprende que el manuscrito habla de su propia vida. Extraviada. Desnuda. Destruida. Astrid se ve súbitamente confrontado a sus extravíos con su carga de dolor y violencia. Pues el autor del texto mezcla las pistas, con tanta perversidad que abre un sutil juego de manipulaciones, temores y lágrimas. Como en un cruel palacio de espejos, se enfrentan pasado y presente, razón y locura. Garden of Love es una novela emocionante, poblada de voces íntimas que susurran al oído confidencias y mentiras, seducciones y remordimientos. Voces que tienden una trampa con orgulloso aplomo.

La dama de Berlín y El tiempo de las cerezas, de Dan Franck y Jean Vautrin


Mis primeras traducciones, nada menos que en Seix Barral. Datan de 1992 y 1993. Me pagaron una miseria. Yo di por supuesto que lo que se ahorraban conmigo lo gastarían en corrección, pero no, también eso se lo ahorraron. Sin embargo, todavía se leen bien y el personaje del fotógrafo húngaro Boro, inspirado descaradamente en Robert Capa, es carismático y funciona.
Seix Barral conservó las portadas de Bilal. Debía seguir una serie de tv, pero parece que fracasó en Francia y se abortó su paso por España. Dommage!

Lengua: CASTELLANO
págs: 499
1ª edición: 1992 y 1993
Editorial: SEIX BARRAL – Planeta
ISBN: 84-322-4027-3

 

Perras sabias, de Virginie Despentes


Portada de Perras sabias, en Anagrama, col. Contraseñas

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La traducción que salió publicada poco tiene que ver con lo que yo entregué. En Anagrama me ofrecieron esta traducción, plagada de argot, porque alguien había rechazado el texto por parecerle “demasiado fuerte”. El texto es malísimo, de una torpeza casi animal, pero la señora Despentes, como Lucía Etxebarria en su momento, aprovecha el juego de la denuncia a la sociedad burguesa en provecho propio. La historia, una versión cutre-punk de la película Thelma y Louise, está protagonizada por dos mujeres  taradas, lesbianas que van de destroyers y que, en resumen, representan lo peor de  la cultura del consumo: el tipo de individuo que culpabiliza a la sociedad de sus propias dificultades para resolver conflictos narcisistas.

Mis problemas frente al texto no tenían mucho que ver con las mil maneras de decir “coño” y “polla” (tenía a mano al mejor asesor), sino con la imposibilidad de decidir en qué momento el texto resultante podía considerarse bueno, por lo malo que era en origen, lo nada que me gustaba, lo imbéciles, cutres y desastrados que me parecían sus personajes.

El corrector –en la editorial se jactaban de tener al mejor– puso a hablar a las putas protagonistas como si antes de recalar en el magín de la Despentes hubiesen pasado varios años por la Sorbonne. Que no le extrañe al lector, entonces, la colisión entre la construcción de las frases —es decir, la sintaxis— exageradamente elaborada y la trama y el vocabulario de ese par de pardalas majaras que desfogan su estupidez natural en absurdas complicaciones. [Había leído su primera nouvelle, Baise-moi, en español, y no me pareció mejor.]

Sin embargo, oh, la JUSTICIA EXISTE porque, una vez más, ahí están los argentinos para salvar mi cara y poner las cosas en su sitio. Véanse los comentarios de la crítica GABRIELA LIFFSCHITZ en el diario Clarín acerca de la traducción de Perras sabias.

Datos técnicos:
ISBN 978-84-339-2375-2
PVP sin IVA 8.67 €
PVP con IVA 9.02 €
Nº de páginas 224
Colección
Contraseñas