El joven Jean Giraudoux y el ejercicio del pastiche

Portada de la edición en español que traduje para LOM Ediciones en Chile
La influencia de la práctica  del pastiche durante los años estudiantiles es incontestable en los autores franceses de finales del siglo XIX y principios del XX. El caso de Jean Giraudoux resulta paradigmático. Su primer texto fue publicado el 27 de septiembre de 1908 en Le Matin con el pseudónimo de J.-E. Manière. Se trata de la reescriura de la historia homérica del cíclope: más que un pastiche, ya que no imita el estilo de Homero, se trata de una amplificación similares a las que aprendió a hacer cuando era un brillante becario  en el Lycée de Châteauroux; esta reescritura incorpora rasgos cómicos en el texto de modo que altera el estatus de los personajes (Ulises asume un carácter burlesco); Giraudoux mezcla asimismo en su texto alusiones pasticheantes a Píndaro, a Teocrito, a los filósofos presocráticos, a Claudel y al helenista Croisset, e incluso a Verlaine y a Franc-Nohain.  de Paul Aron, Univ. Libre de Bruselas.

 El cíclope
Le Matin, 27 de septiembre de 1908

A los veintiún días de travesía, Ulises y sus compañeros descubrieron que los víveres empezaban a escasear. Algunos marineros africanos se habían zampado hasta el pienso, lo cual los dejaba sin siquiera el recurso supremo de jugarse la suerte a la pajita más corta. Afortunadamente, el más favorable de los vientos empujó la nave hasta una isla donde se atiborraron de conchas, que regaron con deliciosa agua de manantial. Estaban fumando varechs resguardados por la única sombra que pudieron encontrar, la de una caverna, cuando un estruendo horrible los sobresaltó.

–¡Menuda suerte la mía! –exclamó el astuto Ulises–, por una vez en diez años que puedo fumarme mi pipa tranquilo, tengo que caer en una isla volcánica.

Hydrofonte, el médico del barco, lo tranquilizó.

–Astuto Ulises, no es la tos de un volcán sino el Cíclope –dijo–. Sería tan disparatado afirmar que esta isla está deshabitada porque no hay vegetación como creer desierto el cerebro del viejo Néstor porque no luce un solo pelo en la cabeza. En esta tierra vive una raza de gigantes a los que llaman Cíclopes, pues miden cuarenta pies de altura, tienen un solo ojo en mitad de la frente y se alimentan de leche y todo cuanto la leche produce, cuando la ocasión no les regala, como hoy, un cuarterón de griegos, famosos por su carne.

* * *

Así dijo, y un rebaño de ovejas gigantesco entró apresuradamente en la caverna, empujando por delante de sí un rebaño de sombras más estremecedor aún.

El gigante apareció en el vano de la puerta de peñascos. Imposible huir. El astuto Ulises dio un paso adelante y pronunció estas inspiradas palabras:

¡Oh, Cíclope!, no son dos, no son cuatro, no son tampoco seis los ojos que deberán bastar para admirar El que tú colocaste, con tanto acierto, en medio de una frente que tal vez parecería desguarnecida, pues tus cabellos se baten en sabia retirada hacia la parte posterior de tu cabeza. Tu ojo es el escudo contra el cual rompen los rayos, flechas de Apolo.

»Tu ceja, mientras duermes, es el arco de ébano que tensa Astarté, diosa de la noche; las fuentes de cristal son los monóculos que dejaste caer despreocupado.

»Eres motivo de envidia para Tersites que, aun desde que quedó tuerto, continúa comiéndose con la vista a Juno, la de ojos bisojos. Y lo eres para el mismo Amor que, en su deseo de parecerse a ti, se colocó sobre el ojo derecho una venda que también le cae, al muy torpe, sobre el ojo izquierdo.

El Cíclope, halagado, se inclinó ante él y los marineros, agitando los brazos como un trirreme agita sus remos, exclamaron:

–¡Hurra! ¡Hurra! ¡Hurra por el Cíclope! El Amor intenta imitarle. Pero es como pretender comer la sopa de Corinto con palillos. El Amor puede esconderse en los bosques de adelfas si lo desea.
El Cíclope guiñó su único ojo y habló entre borborigmos.
Extranjero, eres un auténtico pico de oro. ¡Si contigo está permitido tener un solo ojo, no lo está tener una sola oreja!

Entonces los marineros aplaudieron y gesticularon, mirándose como figurantes en una representación de ópera cuando el tenor canta que su novia es más blanca que el armiño.
–No es miel lo que hay en los labios del Cíclope, como en los del viejo Néstor –exclamaron–; o es una miel en que la abeja olvidó su aguijón. ¡Tiene respuestas endiabladamente rápidas!
–Extranjeros, me gusta el ingenio de vuestras palabras  –dijo el Cíclope–. Lamentaría ocultaros que llegará un día en que me serviréis de forraje. Pero que esto no sea un obstáculo a nuestra amistad. La cocinera avispada matará a las gallinas y, aun así, cuando entra en el corral, la población alada le da la bienvenida piando alegremente.

 

* * *

A esto el astuto Ulises y sus compañeros respondieron entusiasmados:
Tiene razón. ¡Piemos con ganas! Al hijo de troyano que diga que la cocinera avispada no es la mejor amiga de las gallinas le embucharemos a mazazos en su boca embustera una enorme remolacha de Esmirna.
El Cíclope acercó rodando varios peñascos delante de la puerta  y se sentó.

–Y tú, que tienes la lengua ágil como pitón colgada por la cola, ¿cuál es tu nombre? –preguntó,
–Mi nombre es Nadie –respondió Ulises.
El Cíclope se tendió en el heno y bebió varios toneles de vino en los que Hidrofonte había echado, por precaución, un potente somnífero.
–Es un nombre americano –afirmó–, pero me importa un bledo. Dime, amigo Nadie, dímelo entre tres ojos, ¿has amado alguna vez?
–Pues según –respondió el astuto Ulises.
–Por amar entiendo en amoroso fuego estar ardiendo, escribir su nombre en las ondas del mar con rocas de montaña, repartiéndolas con gracia y, según el día, la hora, el momento, sentirse dividido entre las ansias de estrujar al ser amado contra nuestro corazón o de un buen mazazo –repuso el Cíclope.

–Desde luego, el amor contiene todo lo bueno y su contrario –observó Ulises.
–El ser amado de que aquí se trata  –continuó el Cíclope– es la ninfa más encantadora que haya pisado nunca nuestra madre Tierra con sus pies traviesos. Pero yo no puedo insinuarle mi deseo haciéndole ojitos y cuando compongo versos, solo el primero me rima.
–Perdón, ¿pero la cosa va en serio? –preguntó Ulises.
–No puedo ir más en serio… –respondió el Cíclope–. Soy bígamo y me caso, si esa es una condición, con toda la familia. La madre está, ¡válgame el cielo!

– …Para hincarle el diente –susurró Ulises.
–No, la hermana es la que está para hincarle el diente –respondió el Cíclope–. Pero también me casaré con ella. Explica eso en los versos que compondrás para mí.

Los marineros, sin poder contenerse más tiempo, aullaron:
–¡Hurra! ¡Hurra por el Cíclope! La conoce desde todos los puntos de vista! Su ojo es el astro rey, ¡cómo orbitan las pupilas de todas las ninfas alrededor de él! Que la hermana apetitosa vaya con cuidado cuando salga a bañar en el mar sus piececillos preciosos, a huesecillos semejantes.

Pero el Cíclope, acostado en su lecho de heno, roncaba ya. Los diligentes marineros se pusieron a calentar al rojo vivo la punta de hierro de un enorme venablo. Las ovejas, adivinando una desgracia inminente, emitían quejumbrosas la segunda letra del alfabeto.
–¡Cuidado! –ordenó Ulises–. Tengamos ojo y que sea el bueno.
Seis vigorosos muchachotes levantaron la viga y a la de una, a la de dos y a la de tres, la clavaron en el ojo gigantesco, cerrado como un cepo sobre las bodegas del sueño. El ojo crujió, hirvió, enrojeció y rebosó como cuando en una sartén salteamos una anguila bañada en vino. El Cíclope se incorporó sobre sus posaderas, de un salto se puso en pie, luego dio otro salto en el aire y, entre alaridos, echó a correr en círculo. Los carneros, asustados, galopaban delante de él.

«El cabrito se ha despertado» se dijo el astuto Ulises. El herido profería tales bramidos que, en comparación, las arias de Andocides, actor nacional e intérprete de Sófocles, apenas son vagidos. Los griegos, por su parte, fingían una quietud de estatuas. «Sigue hablando, pensaba Ulises, me interesas.»

El Cíclope habló y dio vueltas en círculo durante seis horas y otras seis horas más. Luego, por miedo a pisotear a las ovejas que, fatigadas, se habían desplomado y jadeaban, se limitó a rugir, en cuclillas en el centro de la gruta, lanzando a ciegas sus manos a derecha e izquierda. Pero así solo conseguía atrapar los cangrejos que los compañeros de Ulises habían pescado en el río y que le ofrecían, con mucha chacota, pinchados en la punta de una caña. Atraídos por los alaridos, otros cíclopes llegaron a la puerta de la caverna.

Cabeza de Polifemo, cíclope en mármol de la isla de Thasos.

¡Eh, Cíclope! ¿Qué te pasa? ¿Por qué estás alborotando así a las personas? ¿Quién es el bandido que te ha hecho daño? –preguntaron.
–¿Quién queréis que sea? ¡Nadie! –aulló.
Pese al dolor que sentía, pronunció la palabra con acento americano y los que le rodeaban sacudían la cabeza sin parar de reír.
¡Este Cíclope! ¡Siempre hemos dicho que tenía algo ahí! –exclamaban señalando con el dedo la zona de su frente donde los simples mortales no tienen ojo.
Y regresaron a sus cercados agasajando a sus compañeras.

«Por Zeus, pensaba Ulises, la gallinita ciega amenaza con caer cuan largo es. Confieso que preferiría un compañero de juegos más pícaro, me conformaría con Nausicaa. Se hace de noche. Nuestro anfitrión se toma demasiado en serio las leyes de la hospitalidad. Debería salir ya, es hora de sacar al rebaño.»

* * *

Entonces, las ovejas, que empezaban a tener hambre, balaron y el Cíclope, conmovido, se apiadó de ellas. Se arrastró hasta la puerta de la caverna, apartó algunas rocas con mil precauciones y las dejó salir. Escondido bajo la barriga de cada oveja, agarrado a la espesa mata de lana, iba un marinero, y así uno tras otro escaparon hacia la luz del día. Ulises iba escondido debajo del carnero, que cerraba la comitiva; el corazón se le paró en seco cuando el Cíclope quiso consolar su dolor unos minutos acariciando a su favorito.

Querido carnero, desde ahora vas a ser tú y ningún otro mi ojo venerable –le decía–. Tráeme cada tarde tu rebaño como un rey que lleva a sus súbditos por delante, ¡y mata con tus cuernos, a los de Zeus semejantes, al lobo, al chacal y al lince, que Plutón maldiga!

Así dijo. El trirreme aparejaba ya y las filas de remos se alzaban lentamente, alternativamente, como las patas de una langosta al despertar. El Cíclope, alertado por el crujido de las velas y el gobernalle, llegó corriendo hasta la orilla y lanzó en la dirección del ruido varios peñascos de la montaña. Pero Zefiro empujaba ya la embarcación hacia el norte. El astuto Ulises colocó las manos en trompetilla delante de su boca y, como estaban ya en mar abierto, ordenó venir a diez hombres que pusieron delante de él sus manos como altavoz.

¡Adiós Cíclope ! –gritó—. ¡Sin rencores! Ahora ya sabes que es prudente tener un segundo
ojo, aunque solo sea para llorar al primero. ¡Y teme a los griegos, también cuando no traigan regalos!

Incluso a ojos de los que veían, la nave había desaparecido. El Cíclope regresó entonces a su cueva tropezando con todo. Las ovejas que habían quedado sin ordeñar la víspera estaban arremolinadas delante de la entrada de la caverna y arrastraban por el suelo de guijarros sus ubres doloridas. El Cíclope las llamó una a una por su nombre y cumplió con su oficio de pastor. Gruesas lágrimas saladas caían en la leche cremosa, que al punto cuajaba. Ese día el Cíclope hizo el más delicioso de sus quesos.

J.-E. MANIÈRE.

© de la traducción: María-José Furió
© del texto original: Jean Giraudoux.

Smash!, de Ian Winwood

Dos décadas después de que los Sex Pistols y los Ramones dieran nacimiento a la música punk, sus herederos artísticos irrumpieron en escena y cambiaron el género para siempre. Mientras que la fama de los inventores del punk circulaba a un nivel casi clandestino con ventas regularmente bajas, sus herederos hicieron estallar todas las expectativas comerciales del género. Son muchos los libros, artículos y documentales que han centrado su interés en el nacimiento y auge del punk de los 70, pero pocos han dedicado un tiempo considerable a su resurgir durante los 90.

Smash! es el primero que lo hace, con el relato detallado de las circunstancias del cambio en la cultura musical de los 90 desde el grunge. Gracias a su fabuloso acceso a los protagonistas clave del momento, incluyendo a los mismos miembros de Green Day, Offspring, NOFX, Bad Religion, y muchos otros, el celebrado crítico musical Ian Winwood nos brinda por fin la historia, trascendental y absorbente que merecen.

Descarga las primeras páginas, pinchando abajo:


 

En La finestra digital (aquí) podéis leer una reseña muy acertada de Juan Pedro Hermosilla que ilustra con videos de los conciertos señeros de los grupos protagonistas de Smash!

Datos técnicos:

Editorial: Libros Cúpula
Temática: Arte | Música | Estilos musicales
Arte | Música | General música
Colección: Música y cine
Traductora: María José Furió
Número de páginas: 352

Diccionario de términos jurídico-policiales

Está publicado por la Secretaría de Estado de Seguridad. Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado (CITCO), su autor es Juan Checa Domínguez y es de 2015, por lo cual este Diccionario de términos jurídico-policiales español-inglés / inglés-español [pincha en el subrayado de color] seguramente será uno de lo más actualizados en circulación.

Muy útil para traducir términos de economía y de trabajo, y resolver equivalentes en el tipo de fraudes que se realizan dentro de este último campo. Contiene los siempre imprescindibles términos de slang; dicho de otro modo: merece estar en nuestra lista de glosarios.

Recursos del Portal del Hispanismo

Hispanismo logo

La página Portal del Hispanismo, que publica el Instituto Cervantes, contiene recursos que pueden interesar a traductores  y a profesores de español para extranjeros o especialistas en lenguas y literaturas (del ámbito hispano).

Por mi experiencia en lo que se refiere a revistas literarias, puedo decir que se trata de un recurso que no solo puede ayudar a enriquecer el currículo sino que, por la gran diversidad de publicaciones y organismos que se anuncian, permite desarrollar nuestras reflexiones con toda la libertad de la que seamos capaces y encontrar posteriormente la revista –o congreso– que mejor encaje con el tema que tratamos.


Adjunto  un par de ofertas que publica esta semana.

ß Plaza de profesor de traducción inglés-español (University of Bristol). Ir al enlace

Hay más ofertas de trabajo y solicitud de contribuciones a revistas, que pueden corresponder a los intereses de diferentes especialidades. También es interesante buscar en convocatorias pasadas y averiguar cuáles siguen en vigor.

ß – Plaza de profesor de Estudios Latinoamericanos (Universidad de Minesota)

El Department of Spanish and Portuguese Studies de Minnesota University (EE. UU.) oferta esta plaza de profesor de Estudios Latinoamericanos. La fecha límite de solicitud permanecerá abierta hasta que se cubra la plaza.

“La traducción, un mal necesario”, por Beatriz Badikian-Gartler

Hoy traigo un artículo muy interesante publicado por el blog del Club Traductores de Buenos Aires, que a su vez se hace eco de su publicación en la (no menos) interesante revista Latin American Literature Today (de la Universidad de Oklahoma).

Me parecen brillantes y muy bien desarrolladas sus reflexiones en torno al papel de los idiomas en entornos de explotación y de subalternidad, que ilustra con anécdotas de su experiencia familiar y profesional, y citas de autores –Derrida, Deleuze, Gayatri Spivak…– que suelen considerarse confusos, sin serlo, como se demuestra en este caso, al hacerlo en el contexto adecuado, el de los Estudios Culturales y la Teoría poscolonial.

Beatriz Badikian-Gartler
Beatriz Badikian-Gartler

«Mi carrera como traductora comenzó el 28 de febrero de 1970 en Nueva York, en el Bronx, para ser exacta. Puedo dar la fecha con tanta precisión porque ese fue el día en que llegué a Estados Unidos y aterricé en el Aeropuerto Internacional Kennedy, donde me recibieron parientes a los que nunca había visto que me llevaron al Bronx. Mi madre y mi padre fueron mis primeros clientes. Me pedían constantemente que les tradujera. De Nueva York a Los Ángeles y de Los Ángeles a Chicago, donde finalmente nos afincamos nueve meses después, cada vez que íbamos de compras, cada vez que necesitábamos indicaciones para llegar a alguna parte en autobús, cada vez que sonaba el teléfono en casa, yo tenía que traducir, frase tras frase, del inglés al griego y del griego al inglés. No importaba que apenas pudiera pronunciar ese idioma nuevo ni mucho menos entender a los “americanos” que hablaban rápido, a menudo mascullando entre dientes, tragándose a veces las palabras. Según mi padre, yo había estudiado inglés durante diez años en Argentina antes de llegar a Estados Unidos, de modo que tenía que estar en condiciones de hablarlo con fluidez, entenderlo a la perfección y servir de algo por una vez en la vida. Desde ese primer día, tuve que traducir para amigos, parientes y desconocidos; para jefes y profesores y alumnos, sobre todo del inglés al español y del español al inglés, y a veces entre el inglés y el griego.»

Continúa leyendo…      (pincha aquí)

(** música de jazz para amenizar la lectura)

Cheikh Lô – músico de Uganda

Je veux – ZAZ – Bonne Année 2020!!

Jean Giraudoux: Los cuentos de una mañana & El último sueño de Edmond About se publica en Ediciones Lom, Chile

Cuentos-de-una-manana portada

Este mes de octubre se publica por fin la colección de cuentos, inédita en español, de Jean Giradoux,  Los cuentos de una mañana y El último sueño de Edmond About. Hice la selección a partir de la edición de la editorial La Bibliothèque électronique du Québec, Canadá, y añadí un cuento inédito más que descubrí en la mediateca de la Casa del Traductor, Arles, mientras disfrutaba en febrero-marzo de 2016 de la beca que me concedió la CITL. El cuento en cuestión se titula La novia viuda, el tono y el estilo casaban bien con el conjunto, y el volumen adquiría mayor consistencia. Este título forma parte de la colección Cuentos en tono de humor, –luego he visto que se ha incluído en la colección de Narrativa– dirigida por el poeta y traductor argentino Jorge Fondebrider, quien me invitó a hacer la propuesta con destino a las Ediciones Lom, de Chile.

Château Vaissier Blanc Seau

Château Vaissier Blanc Seau

 

Reproduzco el texto de presentación redactado por la editorial, que me parece muy acertado.

«Los cuentos de una mañana y El último sueño de Edmond About fueron rescatados de diarios franceses de principios del siglo XX, y estos textos juveniles ya anticipaban la genialidad del narrador y dramaturgo francés Jean Giraudoux.
Estas historias primerizas se internan en un mundo cambiante generado por una revolución industrial que, a su vez, provoca una revolución cultural, de las mentalidades, de la política, del trabajo, de las comunicaciones, y una nueva relación con el dinero y la publicidad, que regala tantos espacios ilusorios. Los personajes viven en esta vorágine y lo hacen con humor, desolación y estupor; extraña mezcla para enfrentar su tiempo. Así se parece consumar la actitud asumida por un personaje del cuento «Guiguitte y Poulet», de esta colección:

«Al día siguiente era domingo. Jacques estrenaba un sombrero de paja. Naturalmente, un chubasco hizo acto de presencia. Como había salido sin paraguas, cogió uno de un expositor. Alguien se dio cuenta del hurto. Jacques intentó ceder, le explicó al vendedor que, si ponía una denuncia, el objeto robado sería confiscado hasta el juicio, puede que hasta el invierno.»

Cuentos de juventud plenos de humor y sensibilidad; cuentos con una mirada aguda para descubrir la presencia edulcorada de una vida artificial que disfraza la explotación y el engaño de las clases populares; cuentos de un joven escritor que presagian el genio creativo y multifacético que desarrollará en la madurez de su vida y obra.»

Giraudoux
Jean Giraudoux

Algunas imágenes que transmiten el estilo y ambiente de la época con el título del cuento que podrían ilustrar.

Mistinguett
La actriz Mistinguett, ¿inspiración de Guiguitte?

Esencia de Congo perfume 1900
Esencia de Congo: Por un pelo

le_vrai_cake_walk
Baile Cake Walk: En el cine

Omnibus - Madeleine Bastille
Ómnibus Madeline-Bastille: Guiguitte y Poulet

Traductoras con sentido del humor…

A Renato Carosone no se le escapaba que para pasar por nativo hay que dominar los tics culturales…


Traductrices au bout de la nuit… Con la piadosa intención de traer algún alivio frente a las temperaturas agobiantes de estos días, una colega francesa nos ha enviado este blog de memes. Muy divertido.