Feliz año 2026

Primera persona del Presente de Dubitativo. en VV. CC.


Françoise Huguier durante la presentación de la exposición antológica que le dedicó el Festival de Fotoperiodismo Visa pour l’Image (Perpiñán, Francia) en 2022. Sus fotografías están sujetas a derechos de reproducción, por lo que aquí incluyo fotos de prensa. 

 

Titubeos, indecisiones y cavilaciones en torno al uso del presente de indicativo al traducir del francés al español

Vasos Comunicantes publicó las dos partes de mi artículo dedicado a reflexionar sobre las dudas que nos asaltan al traducir del francés al español textos escritos en tiempo presente.

Me encontré con estas dudas al emprender la traducción de la autobiografía de la gran fotógrafa francesa Françoise Huguier, cuyos reportajes pueden verse (admirarse 😉 en su  página de la Agencia ‘Vu, de la que es miembro.  Basta para explicar el interés en su autobiografía, editada por las Éditions Sabine Wespesier (París, Fr.)
Como tantos otros traductores de francés, no era la primera vez que tenía un texto en presente, pero ha sido la primera vez en que no me pareció la opción más adecuada ni para el relato propiamente dicho ni para el lector en español. Como suelo hacer en estos casos, consulté bibliografía, descubrí que, efectivamente, no era una vacilación trivial y sin consecuencias, y traté de resumir los elementos que me parecen más relevantes de cara a tomar una solución en favor del texto.

Sin embargo, creo que la decisión final puede discutirse con el editor cuando, como aquí, algunos datos de la biografía de la protagonista nos inclinarían a preferir el presente.
Me alegra que el artículo esté interesando, pues parece que se encuentra entre “los más leídos” 😀
La segunda parte, aquí.


IA y traducción literaria: las traductoras y los traductores exigen transparencia

Aún hay tiempo de actuar para proteger los oficios artísticos de los algoritmos generativos.

Ya os podéis descargar el pdf del llamamiento de los traductores profesionales a la transparencia en el uso de la Inteligencia artificial aplicada a la traducción. Es una iniciativa de la ATLF y de Atlas, dos asociaciones comprometidas con la defensa de los traductores.
Mía es la versión en español del original francés, hecha para su circulación entre asociaciones hispanohablantes y por la CEATL. Los franceses siempre se anticipan en la defensa de los derechos de nuestra profesión mientras los españoles cantan las gracias de las maquinitas. Veo la ventaja de programas como Trados para traducción pragmática y de grandes cantidades de documentos, de derecho por ejemplo, con terminología jurídica o especializada, que por fuerza se repite. Pero en traducción literaria, e incluso de no ficción, textos basados en plantillas como pueden ser los recetarios o los folletos e instrucciones, si el traductor físico no realiza la corrección o el “barrido de calidad final”, lo único que está haciendo es descargar sobre el corrector que venga después, y que todavía no puede ser un programa informático, una tarea que le corresponde.

Aquí se encuentra el texto en diferentes lenguas, incluido español
https://atlf.org/tribune/

Observatorio de la traducción Automática – Assises de la traduction 39

Para completar los datos y conceptos resumidos en la tribuna, este video recoge las intervenciones de varias especialistas en traducción automática y desarrollan interesantes puntos sobre el impacto de la filosofía de las nuevas tecnologías en el mundo empresarial, y en la profesión de traductor, tanto con respecto al traductor como a la empresa editorial. Quizá la primera intervención debe escucharse más de una vez para asimilar los muchos y fascinantes datos que comunica a un ritmo que no es el más adecuado para una conferencia en donde la mayoría de los asistentes tiene un conocimiento aún superficial del tema. 

La remuneración de los autores

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La remuneración de los autores: ¿tema tabú para los editores?

El colegio de autores  (integrado por la ATLF, la SCAM,  la SGDL y el SNAC, que representan el Consejo permanente de escritores, y la Liga de Autores Profesionales) ha considerado que no se daban aún las condiciones para que el acuerdo en 5 puntos, negociado durante los últimos meses con el Sindicato Nacional de la Edición, se firmase el lunes 24 de octubre de 2022. 

Este acuerdo, centrado en una mayor transparencia de la información proporcionada a los autores, constituye solamente una primera etapa de negociaciones más amplias, que incluyen la cuestión de la remuneración. Una cuestión, según la carta de compromiso de abril de 2022 de la exministra de Cultura, Roselyne Bachelot, «incluida hoy en la agenda política» y que ningún responsable político puede ya ignorar.

En septiembre entregamos un documento de trabajo donde sintetizamos nuestras propuestas sobre la remuneración. La SNE decidió cortar en seco toda discusión sobre el reparto del valor y descartó nuestras demandas, calificándolas de peligrosas y desestabilizadoras para la economía del libro. Ha repetido estos mismos argumentos a través de la prensa, optando así por situarse sin advertencia previa fuera del marco de discusión de la misión.

El modelo económico actual le conviene a la SNE (como demuestra la cifra de negocios de la edición, en alza desde hace diez años). No hay razón para cambiar o para cuestionarlo; hablar del reparto del valor no tiene razón de ser: este es el mensaje que los editores han transmitido a los poderes públicos. A nosotros, sin embargo, este modelo nos resulta cada vez más desfavorable. La creciente precarización de los autores ya ha sido extensamente documentada. Es hora de pasar de las constataciones a la acción.

No podemos seguir permitiendo que nos arruinen con las condiciones contractuales cada vez más injustas y cada vez más desequilibradas que nos imponen los editores, condiciones que suponen un desvío importante de la Ley de la Propiedad Intelectual. La decisión del SNE vacía la misión de abril de 2022 de lo esencial de su contenido y rompe la dinámica de las negociaciones impulsada por los poderes públicos. El 30 de septiembre escribimos a la ministra de la Cultura para manifestarle nuestra perplejidad. Hoy esperamos que confirme si la cuestión de la remuneración de los autores continúa siendo una prioridad inscrita en la «agenda política» y, en caso afirmativo, cómo pretende abordarla el gobierno.

Contacto prensa: contact2@conseilpermanentdesecrivains.org (CPE) y secretariat.general@auteurs.pro  (LAP)

Enlace: Atlf.

Yourcenar – Baldwin – Darrieussecq

Cavafy edición vieja gallimard

Yourcenar / Baldwin / Darrieussecq: de las bellas infieles al wokismo, (I) en Vasos Comunicantes


Creo no equivocarme al decir que la imagen de Marguerite Yourcenar que la mayoría tenemos es la de una escritora de temas históricos, muy erudita, de estilo denso y elevado, que sus muchos detractores llaman pompier. Estaba leyendo de forma desordenada el segundo volumen de entrevistas recopiladas por The Paris Review publicadas en español por Acantilado (entrevista traducida por Gonzalo Fernández Gómez) y, al descubrir que los escritores que decían cosas más interesantes no eran necesariamente los que más me gustaban, me zambullí audazmente en la entrevista, publicada en primavera de 1988, que Susha Guppy le hizo a Yourcenar y que la autora de Memorias de Adriano no llegó a revisar ni a ver publicada pues murió en 1987.

Hacia el final, Guppy le pregunta por su más reciente incursión en la traducción, la versión francesa de la obra teatral The Amen Corner —o El rincón de los Amén— del hoy muy reconocido James Baldwin.

–Acaba de traducir al francés The Amen Corner, de James Baldwin, y me consta que no solo lo admira como autor, sino que además tiene una buena amistad con él. ¿Qué opina de su trabajo actual?
Yourcenar responde de un modo que hoy parece muy desenvuelto respecto a los problemas de su buen amigo.

–Baldwin ha escrito algunas páginas admirables, pero le falta coraje para llevar sus conclusiones hasta las últimas consecuencias. Tendría que haberse atrevido a golpear más fuerte. Ha tenido una vida muy dura. Fue uno de los nueve hijos de una familia pobre de Harlem. A los quince años era predicador; a los dieciocho, fugitivo. Trabajó en lo que pudo, primero en el Ejército, durante la guerra, luego en la calle, ganando lo justo para sobrevivir. De alguna forma se las arregló para ir a París, donde fue a parar a la cárcel por el crimen de no tener residencia fija ni profesión. Ahora tiene problemas con la bebida, pero muchos escritores estadounidenses han sido alcohólicos, tal vez a causa del puritanismo que domina el alma estadounidense desde hace tanto tiempo. Sin embargo, cuando un estadounidense es generoso, cordial e inteligente, supera a los europeos. Yo conozco por lo menos a cinco o seis que responden a esa descripción.

De esta indiscreta parrafada me interesó la frase «le falta coraje para llevar sus conclusiones hasta sus últimas consecuencias. Tendría que haberse atrevido a golpear más fuerte». La información recabada me dice que The Amen Corner fue la primera obra teatral de Baldwin, escrita en 1954 durante su primera estancia en Francia, entre 1948 y 1957, y que aborda asuntos que definieron su carrera: la pobreza, el racismo y el papel de la iglesia en la vida de los negros americanos. La intriga gira en torno a la guerra que libran sor Margaret Alexander, pastor de una iglesia negra «de esquina» en Harlem, y su exmarido Luke, músico de jazz, por el alma de su hijo David. Yourcenar la tradujo en la década de los 80, tres décadas después de su estreno, por lo que es difícil saber si el coraje y las conclusiones más arriesgadas que echa de menos eran de tipo ideológico o expresivo.

sigue aquí →: Yourcenar / Baldwin / Darrieussecq, 1
Y la segunda parte del artículo, aquí: Yourcenar, Baldwin, Darrieussecq, 2

Traducción de Marie Darrieussecq

Contrepoint, núm. 5

Se ha publicado el nuevo número de la revista que publica CEATL, es decir el Conseil Européen des Associations des Traducteurs Littéraires, Contrepoint –hay versión en francés y en inglés–, con un índice de temas que apetece leer: desde la visibilidad de los traductores literarios, los problemes que enfrentan los traductores en zonas de conflicto, las amenazas que la crisis económica, la falta de reconocimiento de la profesión, y el inevitable debate sobre la joven poeta Amanda Gorman…
Para mí tiene el interés añadido de poder acceder, gracias al nuevo esperanto que es el inglés, a traductores de orígenes e idiomas que pocas veces llegan a las revistas de traducción.

Copio la presentación, para abrir boca:

«La visibilité pour tous le types de traducteurs, et plus particulièrement pour les traducteurs littéraires, fait souvent l’objet de débats passionnés, surtout en ce moment. Être visible est parfois une nécessité ; parfois, au contraire, c’est un danger. Dans ce nouveau numéro, Contrepoint se penche sur différentes expériences de la visibilité et de ses conséquences pour les traducteurs.
Mascha Dabić, traductrice littéraire et autrice d’un roman qui parle d’une interprète, décrit les différences entre la visibilité du traducteur et celle de l’écrivain. Marta Morros Serret évoque le traitement souvent dédaigneux réservé à la littérature jeunesse et à ses traducteurs, et dessine des pistes pour y remédier. Arnaud Pasquali détaille comment l’UE cherche à contribuer à la visibilité des traducteurs littéraires en prenant en compte les diverses facettes de leur rôle dans le marché du livre. Maya Hess raconte l’histoire de l’association Red T, qui se bat pour attirer l’attention sur la situation souvent extrêmement précaire des interprètes et traducteurs en zone de conflit, souvent oubliés. Depuis le Belarus, on nous explique comment le régime s’emploie activement à effacer la visibilité de la littérature du pays en s’en prenant à ses auteurs, à ses traducteurs et à ses lecteurs.
Tout cela et plus, vous le trouverez dans le dernier numéro de Contrepoint en ligne.»

Y vale la pena visitar la página de Actualidades regularmente  para informarse de nuevas becas, propuestas de residencias, leyes y otros estímulos a la traducción.

Año Nuevo…

Diario de traducción

 

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Traductor después de pelear con un texto imposible

¿Habéis llevado alguna vez un diario de traducción? Es decir, el proyecto de poner por escrito una serie de anotaciones –manteniendo un orden temporal más o menos continuado–, con los problemas, dudas, alternativas y soluciones que van surgiendo a la hora de traducir un texto concreto.
No lo he hecho nunca hasta ahora, confiando siempre en que, al repasar un determinado  texto traducido tiempo atrás, la memoria actualice los escollos, obstáculos más o menos insalvables que planteó el libro, el género o el idioma. Pero he estado leyendo el Diario de una traducción que el escritor y traductor Ramón Buenaventura publicó en la revista del Cervantes, El Trujamán, sobre Las correcciones, la voluminosa novela que lanzó a  la fama al norteamericano Jonathan Franzen,  y he pensado que no es mala idea ir tomando nota de las reflexiones que vaya planteando el proyecto en el que esté trabajando. Lo habitual, y me figuro que es algo que hacemos la mayoría, es escribir en notas al margen observaciones, incluir enlaces, subrayar dudas y proponer variantes o sinónimos por si en la lectura de revisión lo que ahora parece natural termine chirriando al oído o sea obviamente erróneo.

En el Diario de Ramón Buenaventura se ve que hasta el más experto conocedor de los recovecos del idioma de partida, el más curtido en el oficio de traducir, el más lanzado en la invención de neologismos llega a sudar la gota gorda por las diferentes restricciones que acompañan a la tarea. En su caso, el veto del autor a cualquier coletilla de explicación a la infinidad de información totalmente extraña al lector español.

Para el traductor que da clases o participa en seminarios, congresos, talleres, estas anotaciones han de ser un material muy útil. Y cuando pasan los años, estas notas ofrecen una imagen del método o rutinas empleados, también de los medios disponibles. En el diario que comento, dado que la traducción es de 2004, internet había avanzado pero no todos los traductores tenían el nivel -o la banda ancha– para acceder a los recursos más especializados.

Lo interesante de un diario de traducción como el de R.B. es, dada su extensión, los ejemplos de soluciones encontradas para expresiones, frases de sintaxis enrevesada, y, desde luego, la lista de diccionarios, glosarios, sitios especializados en diferentes temáticas y materias.

Es probable que cuando traducimos un libro a partir de un idioma en el que nos encontramos cómodos, o de una temática o género con los que estamos familiarizados, tendamos a relajarnos frente a algunos aspectos de la traducción y trabajemos en modo automático. Sería un ejercicio provechoso, teniendo algo de tiempo por delante, examinar cómo hemos resuelto tal aspecto: expresiones hechas, el uso característico de los tiempos verbales del autor, los diálogos cuando el original es anglosajón, o los cambios en el registro verbal cuando se dan. Puede ser interesante “auscultar” qué inercias hemos creado y si es necesario y factible rectificarlas.

©Foto: Jack Nicholson en Chinatown, de R. Polanski

Vol à vif, de Johary Ravaloson, un capítulo

Johary Ravaloson, Antananarivo, 1965

Ayer se publicó un capítulo de la novela Vol à vif (robo en campo abierto), del autor malgache Johary Ravaloson, en la sección que Mario Domínguez Parra estrena en la revista digital La salamandra ebria. Fue el texto que elegí para participar en el Taller de Traducción Viceversa Francés-Español-Francés, que tuvo lugar en Arles en febrero de 2018.
Ravaloson es un autor interesante, muy conocido en su país de origen, Madagascar, no solo como escritor y animador cultural, también como jurista; sus libros han tenido cierta repercusión en Francia. Aún no ha sido traducido en España. Quizá este capítulo despierte el interés de algún editor, y quiera contactar para darlo a conocer en el área hispanohablante.


VOL À VIF

¡Hazo lava è! ¡Hazo lava!… 

La alarma me sobresalta en medio del silencio imponente del Yshal antes de reconocer la voz de un Razilna lleno de malicia. Está crecida la mañana. Las montañas ocre del macizo brillan como el oro. De lado a lado, hay barrancos que muestran laderas verdes y húmedas, a veces incluso con jirones de bosque primario. Hay arroyos, ríos que corren y vienen a alimentar el río Malio que bordea el oeste de esta tierra de los antepasados convertida en reserva para turistas y ocasional refugio de los dahalo.
—¡Qué tranquilidad!—me dice Razilna, poniéndose en cuclillas a mi lado, sobre mi roca de observación.
—¡Sí!— digo yo.
—¿Todo bien?
—Más o menos. Los cebús están a resguardo. Los hemos llevado casi uno por uno para bordear el primer torrente, con las pezuñas metidas en el agua. Luego hemos trepado a duras penas por las rocas para pasar al segundo. Tibaar está recogiendo las boñigas.
—Siempre queda rastro. No podemos rezagarnos.
—¡Claro! Ranono aún no ha llegado —digo—. ¿Has corrido mucho?
—Ja, ja, ja. No van a recuperar pronto su ganado —responde.

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